Una de las capitales barrocas más hermosas en Europa, Viena es ciudad de
valses, alta cultura, deliciosas tartas, tranquilos cafés y cuna de históricas tradiciones, pero paradójicamente también es el lugar del nacimiento del modernismo, es la ciudad de Mozarts, Beethoven y la emperatriz Sisi, también es la ciudad de Freud, Klimt y Schiele. Durante el siglo XIX fue una de las grandes capitales musicales del Mundo y a principios del siglo XX meca de la filosofía y el debate político de occidente.
Hoy Viena es una ciudad moderna con un enorme patrimonio artístico y cultural, destino de un creciente turismo cultural en busca del atractivo que ofrecen los palacios imperiales de Hofburg, Schönbrunn y Belvedere. El Palacio de Hofburg situado en Schatzkammer, posee las joyas imperiales de la dinastía de Habsburgo quienes habitaron allí hasta finales de la Primera Guerra Mundial y el Museo Sisi (un museo dedicó a la Emperatriz Elisabeth Amalie Eugenie de Austria) que permite visitar los apartamentos Imperiales. Frente a Hofburg se encuentran los Museos de Historia del Arte y el de Ciencias Naturales, cuya visita son recomendables por el gran valorad e sus colecciones.
Por su parte, el Palacio de Belvedere, es uno de los más elegantes de Viena cuenta con dos mansiones Barrocas diseñadas en el siglo XVIII que se
encuentran frente a un jardín que ofrece una de las mejores vistas del centro de la ciudad. Uno de las dos mansiones, el Mirador Oberes, tiene de las galerías de arte más populares de Viena, mientras que en la otra, el Mirador Unteres, se encuentra el Museo Barock con obras de pintores austriacos de los XVII y XVIII.
Muestra de ese enorme patrimonio cultural con el que cuenta la ciudad son los más de 100 museos; algunos de estos museos se encuentran en el Museumsquartier, antiguas residencias imperiales convertidas en un complejo museístico en los noventa que alberga entre otros, el Museo de Arte Moderno, cuya exposición permanente incluye una importante selección de obras Klee, Kandinsky,Picasso, Miro, Magritte, Klee y, Kirchner. En este mismo recinto se encuentra el Museo Leopold una gallería contemporánea con importantes obras Egon Schiele, Klimt y Kokoschka. Otra visita imprescindible para el turística cultural es el Museo de Historia del Arte que contiene una de las mayores colecciones de pintura del mundo, destacando obras de Tintoretto, Veroneses, Tiziano, Velásquez, Rembrandt y salas dedicadas a van Dyck y Rubens, así mismo, destaca la importante selección de obras de arte Egipcio, Romano y Griego.
Al tratarse de arte y cultura y de Viena hay que pensar en la gran tradición de sus teatros, la opera y, por supuesto, la música clásica. El Burgtheater es el
teatro más reconocido, junto con el Volkstheater Wien y el Teatro Josefstadt ; asimismo, existen multitud de pequeños teatros dedicados a obras modernas y experimentales y al cabaret. Sin lugar a dudas, Viena es reconocida mundialmente por la opera, cuyos dos centros mas destacados son Staatsoper y el Volksoper, este ultimo dedicada a la típica opereta vienesa. Los conciertos de música clásica están siempre presentes en al ciudad con obras de Mozart y Stauss, dos de sus ciudadanos mas ilustres; el lugar mas reconocido es el Wiener Musikverein, sede de la Filarmónica de Viena.
Tratatandose de música uno no puede olvidar la multitud de lugares asociados a los compositores que vivieron allí, como las distintas residencias de Beethoven o su tumba en Zentralfriedhof, el mayor cementerio de Viena y lugar de reposo de multitud de famosos, tales como Mozart.
Sin lugar a dudas otro de los símbolos de Viena son sus cafés, lugares de
lectura, charla, reposo y atmósfera tranquila, lugares donde uno se siente libre de pasar horas alrededor de una taza de café, tras el dificultoso proceso de decidir por un café entre en la multitud de variedades. Los cafés vieneses tienen una larga e interesante historia que se remonta a siglos atrás, hasta convertirse en leyendas locales, hasta el punto de reclamar la invención del proceso de filtrado durante el sitio turco a la ciudad en 1683. Esta reclamación se basa en la leyenda que cuando los turcos tras el intento de invasión abandonaron Viena, olvidaron cientos de sacos de grano de café que el Emperador dio a Franz Jorge Kolschitzky como una recompensa por proporcionar la información que permitió a los Austríacos derrotar a los turcos y, fue este Sr. Kolschitzky quien abrió la primera cafetería de Viena. Hoy entre otros destacan el histórico café Museum que data de 1899, el Café Pruckel con un ambiente Kitsch y clientela de aire bohemio o, el Landtmann el mas in de la ciudad.
Para descubrir el centro de la ciudad nada mejor que un paseo a pie, que nos permita conocer la catedral gótica de San Esteban (Stephansplatz) y la iglesia Karlskirche, pasear por las calles Kärtnerstrasse y Graben donde se encuentran las tiendas de moda mas prestigiosas y multitud de cafés.
Por otro lado, una gran variedad de estilos arquitectónico se pueden
encontrar en esta ciudad, desde estilos clásicos, barroco y románico, hasta la arquitectura mode3rna. Asimismo, destacan las muestras de Art Nouvea destacando la Karlsplatz Stadtbahn Station, y Kirche am Steinhof del arquitecto Otto Wagner. Pero sin lugar a dudas la mayor atracción turística es el Hundertwasserhaus, un edificio de bloque apartamentos con de contornos erráticos y colores psicodélicos, la muestra más representativa de arquitectura moderna de la ciudad. Otro ejemplo de arquitectura única es el Wotrubakirche del escultor Fritz Wotruba.
Si hablamos de gastronomía y platos típicos, quizás el mas reconocido y habitual en los restaurantes es el Wiener Schnitzel (escalope vienes), que es una chuleta de ternera, cubierta en harina, huevo y pan rallado, y freída en mantequilla clarificada; otros ejemplos de la cocina vienesa incluyen el Tafelspitz, ternera hervida que tradicionalmente se sirve con puré de patatas y la salsa Apfelkren (mezcla de rábano picante, nata y manzana) y la salsa Schnittlauchsauce (cebollinos con la mayonesa y pan viejo). Asimismo, otra de las especialidades vienesas son su gran variedad de sopas influencias del imperio austrohúngaro, especialmente conocidas son el goulash, la Fritattensuppe (con huevo frito) y la Griessnockerlsuppe (con sémola).
Asimismo, Viena posee una larga tradición en tartas y postres, que van el Apfelstrudel pasando por la Palatschinken, para acabar con la mundialmente conocida tarta Sacher, chocolate y mermelada de albaricoque.
En invierno, es habitual encontrar en las calles pequeños puestos de castañas, buñuelos calientes y por supuesto las salchichas; que a pesar de su nombre, Wiener, son de Francfort, otras salchichas populares son la Burenwurst y la Käsekrainer, una curiosa salchicha de carne de cerdo picante con pequeños pedazos de queso.
Por ultimo, es de destacar que Viena, es junto con París y Praga, una de las pocas ciudades capitales del mundo que cuentan con viñedos. El vino es servido en pequeñas pubs conocidos como Heuriger, que son especialmente numerosos en las zonas donde se cultiva vino, como son Döbling y Floridsdorf. En verano es popular el beber un “Gspritzen” consistente en un octavo de litro de vino blanco y un octavo de litro de agua de soda. En cuanto a las variedades de vino más populares de Austria destacar el Grüner Veltliner en blancos y el Zweigelt en tintos.
Cómo llegar:
Viena posee su propio aeropuerto situado a 20 kilómetros al sur de la ciudad, las principales líneas aéreas tienen vuelos diarios directos desde España.
Dormir:
HOTEL SACHER
Philharmoniker strasse 4 (43 1514560) Fundado en 1876, uno de los lugares mas conocido de la ciudad por su famosa tarta. Con una atmósfera del Siglo XIX y un ambiente eclíptico, los espacios son elegantes impregnados de romanticismo: seda en las paredes, muebles rococos, cuartos de baño de mármol rosados, etc. todo ellos con vistas a la Opera.
PALAIS COBURG
Coburgbastei 4 (43 151818900). Se trata de una mansión neoclásica construida en 1845 y abandonada durante prácticamente todo el siglo XX hasta su reapertura en 2003 como hotel de cinco estrellas. El interior conserva muchos de sus rasgos originales que se complementan con algunos rasgos de modernidad que lo convierten en un lugar con personalidad
HOTEL DAS TRIEST
Wiedner Hauptstrasse 12 (43 1589180; fax: 589 1818). Probablemente el hotel con mas estilo, pequeño hotel boutique diseño de Terence Conran en 1986 por el que han pasado multitud de famosos que se han visto absorbidos por un gran colorido (rojos, amarillos y azules) a ritmo de rock ‘n’ roll. Posee un magnifico y chic restaurante italiano.
Comer:
ARTNER
Floragasse 6 (43 15035033). Situado en una calle tranquila se trata de un restaurante de atmósfera elegante y tranquila de comida austriaca que elabora sus propias vinos y quesos.
GLACIS BEISL
Zugang Breite Gasse 4, Museumplatz 1 (43 1526 5660). Recientemente reformado desde su apertura en 1960 se ha convertido en punto de encuentro de los diseñadores vieneses. ofrece menús cuya base es la cocina austriaca.
GOLDMUND RESTAURANT
Zitterhofergasse 8 (43 1522 5682). Una alternativa a las tabernas tradicionales vienesas donde predomina la cocina mediterránea y una lista extensa de vinos locales.
No perderse:
El Prater, con la rueda de la fortuna o noria gigante más antigua del mundo; los palacios de Schönbrunn, Belvedere y Hofburg; el Museumsquartier; el Hundertwasserhaus muestra de arquitectura vanguardista y; Grinzing, zona de tabernas típicas vienesas para degustar buenos vinos de Döbling, Burgenland o del Weinviertel, así como carnes frías y embutidos.
Publicado en la revista “Vino y Gastronomia”, Octubre 2006